
Tres ciudadanos mexicanos presuntamente vinculados con el Cártel de Sinaloa fueron extraditados de Costa Rica a Estados Unidos, donde enfrentarán cargos por narcotráfico. Los hombres fueron identificados como Miguel Ángel Campos-Barragán, Giovanni Vidrio-López y Eustaquio Espinosa-Hernández, y permanecerán bajo detención preventiva mientras avanza el proceso judicial.
Los acusados fueron detenidos el 15 de abril de 2025, cuando autoridades costarricenses interceptaron un yate cerca de Quepos y localizaron aproximadamente 840 kilogramos de cocaína ocultos en la embarcación. De acuerdo con la acusación estadounidense, habrían participado en una conspiración para poseer y distribuir droga. Los tres comparecieron ante un tribunal federal en Wisconsin.
Los cargos aún deben resolverse ante la justicia estadounidense, por lo que se mantiene la presunción de inocencia de los acusados.

