
El papa León XIV no necesitará someterse a tratamientos adicionales después de la cirugía a la que fue sometido el pasado 13 de octubre para extirparle una parte del pulmón derecho. Los estudios médicos confirmaron que el tumor correspondía a un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada.
De acuerdo con el informe médico difundido por el Vaticano, una evaluación oncológica posterior determinó que no requiere terapias complementarias. El Pontífice continúa con su recuperación y retomó sus actividades públicas el 21 de octubre, cuando regresó a la Plaza de San Pedro para saludar a los fieles y agradecer las oraciones recibidas.


