
La Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Sonora denunció el cierre progresivo de guarderías subrogadas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al advertir que la reducción de estos espacios afecta directamente a madres y padres trabajadores que enfrentan dificultades para el cuidado de sus hijas e hijos en distintos municipios del estado.
Isabel Velázquez, secretaria de Bienestar Social de la CTM, señaló que el problema se ha intensificado en los últimos meses y ya tiene impacto estatal, al tratarse de un servicio clave para la estabilidad laboral y familiar. Indicó que no se trata de casos aislados, sino de una tendencia que mantiene en alerta a la organización sindical.
De acuerdo con datos proporcionados por el propio IMSS, en 2020 Sonora contaba con 63 guarderías subrogadas que atendían a cerca de 11 mil menores; actualmente operan 47 centros con alrededor de 9 mil 900 niñas y niños, cifra que podría disminuir tras el cierre reciente de dos guarderías, una en diciembre y otra en enero.
Velázquez explicó que uno de los principales factores es la falta de viabilidad financiera para los prestadores del servicio, ya que el incremento presupuestal fue de 3.5 por ciento, mientras que el salario mínimo aumentó 13 por ciento, además del alza en costos operativos y en los requerimientos de seguridad sin recursos adicionales para cumplirlos.
Por su parte, Estela Valenzuela, dirigente del sindicato de guarderías subrogadas del IMSS, advirtió que el 80 por ciento de los centros vigentes venció contrato en diciembre, lo que podría dejar sin servicio a más de 3 mil menores.
Ante este panorama, la CTM exigió una respuesta inmediata del IMSS, que incluya ajustes presupuestales y alternativas operativas, y advirtió que antes del cierre de una guardería deberá estar disponible un nuevo Centro de Educación y Cuidado Infantil con capacidad equivalente para evitar afectaciones mayores.

