
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta una semana crucial en materia económica, la última antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. La atención estará puesta en la Reserva Federal, que este martes y miércoles celebrará una reunión de política monetaria en medio de las preocupaciones por la inflación y el aumento del costo de vida.
Aunque los mercados esperan que la Fed mantenga las tasas de interés sin cambios esta semana y deje un posible aumento para diciembre, una decisión inesperada podría tener repercusiones políticas. La inflación continúa siendo un tema sensible para los republicanos, mientras los demócratas utilizan el encarecimiento de productos, combustibles y créditos para cuestionar la gestión económica de Trump.
El jueves 29 de octubre también se publicarán nuevos datos sobre el índice de gastos de consumo personal, conocido como PCE, además de las cifras del Producto Interno Bruto correspondientes al tercer trimestre. Los economistas esperan un crecimiento anualizado de alrededor de 3 por ciento, superior al 2.2 por ciento registrado en el segundo trimestre.
Estos indicadores podrían influir en el ánimo de los votantes antes de acudir a las urnas. Trump y los republicanos buscan defender su gestión económica y conservar el control del Congreso, mientras los demócratas intentan capitalizar el descontento por el costo de vida. La economía es además uno de los principales temas que los estadounidenses consideran al decidir su voto.

