
Una enfermera murió y otra trabajadora sanitaria resultó gravemente herida tras ser atacadas mientras respondían a una alerta por ébola en Bafwasende, localidad de la provincia de Tshopo, en el este de la República Democrática del Congo. La Organización Mundial de la Salud confirmó el ataque y condenó la agresión contra el personal que participa en la respuesta sanitaria.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que quienes trabajan para proteger a las comunidades deben poder hacerlo con seguridad. Por su parte, el director regional de la organización para África advirtió que la desinformación y el miedo no deben alimentar la violencia contra los trabajadores sanitarios.
El ataque ocurre mientras el país enfrenta un importante brote de ébola causado por el virus Bundibugyo. Según la actualización más reciente de la OMS, hasta el 20 de octubre se habían confirmado 9 mil 704 casos y 4 mil 687 muertes en 66 zonas sanitarias de ocho provincias.
La violencia contra los equipos de respuesta se suma a otros obstáculos, como la desconfianza de algunas comunidades y la difusión de información falsa sobre la enfermedad. Las autoridades sanitarias consideran fundamental garantizar la seguridad del personal médico para mantener la vigilancia, detectar nuevos casos y contener la propagación del virus.


