
El galardón se entregó a la exjueza sudafricana Navi Pillay debido a su trayectoria, de la que destaca la defensa de Nelson Mandela. Asimismo, el Comité del Nobel resaltó su desempeño como jueza en algunos de los casos judiciales internacionales relevantes de la presente época.
Pillay, originaria de Durbán, Sudáfrica, fue Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
El Comité Noruego del Nobel subrayó que el galardón reconoce el rigor judicial y a un sistema jurídico internacional en el que los criminales de guerra rindan cuentas; y que las víctimas de abusos vean cómo se hace justicia sin recurrir a la fuerza ni a la violencia.

