
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Rusia y Ucrania acordaron detener de manera inmediata los ataques contra infraestructura energética de ambos países. La medida busca reducir los daños a instalaciones esenciales y abrir espacio para avanzar en las negociaciones que permitan poner fin al conflicto.
El acuerdo llega después de meses de ataques dirigidos contra centrales eléctricas, instalaciones de gas y otras infraestructuras estratégicas. Estos ataques han provocado interrupciones en el suministro de energía y afectado a millones de personas, especialmente durante los periodos de mayor demanda.
Aunque Ucrania ha manifestado su disposición a respetar el acuerdo, persisten dudas sobre su cumplimiento y sobre si esta medida podría convertirse en un paso hacia un alto el fuego más amplio. Mientras tanto, continúan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución al conflicto.

