
El derecho de las mujeres al voto volvió al debate público en Estados Unidos, más de un siglo después de la ratificación de la Enmienda 19, que reconoció este derecho a nivel nacional en 1920. La discusión resurge en el contexto de las elecciones legislativas de medio mandato.
Sectores conservadores y religiosos han promovido la idea de sustituir el voto individual por un voto por hogar, en el que el hombre sería quien represente electoralmente a la familia. La propuesta ha generado preocupación entre especialistas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
Aunque la iniciativa continúa siendo minoritaria y no hay actualmente una propuesta formal de los principales líderes políticos para derogar la Enmienda 19, expertos consideran relevante que estas ideas hayan comenzado a ganar espacio en el debate público. Además, cualquier modificación constitucional requeriría una aprobación de dos tercios del Congreso y la ratificación de tres cuartas partes de los estados.
El debate ha cobrado mayor atención a medida que se acercan las elecciones del 3 de noviembre, en las que se renovarán cargos del Congreso. Especialistas advierten que la discusión también refleja las diferencias políticas entre hombres y mujeres y el papel que tiene el voto femenino en los procesos electorales de Estados Unidos.

